Resulta que Mariano ha sentado escuela más allá de nuestras fronteras. Sus demagogas maneras a la hora de “debatir” han debido de servir de ejemplo a John MacCain para tratar, en el último debate electoral, de derribar a Barack Obama a pocas semanas de las elecciones y en un intento desesperado por dejar de sentirse derrotado antes de la última batalla. Intento en vano, afortunadamente.El republicano, que no se ha destacado durante la carrera electoral por ser, desde luego, un torrente de ideas y argumentaciones serias, trajo a colación una anécdota que vivió Obama tras uno de sus multitudinarios mítines electorales. Según contaba el inefable McCain, el ciudadano “Joe, the plumber” parlamentó durante unos instantes con el candidato demócrata, a quien, parece ser, le interpeló acerca de su política fiscal. Y, siempre según el senador McCain, el pobre fontanero no obtuvo de Obama más que vacuas palabras y retóricas esquivas. Por ello, el bueno de McCain, durante el debate televisado, quiso dirigirse directamente a “Joe, the plumber”, a quien Obama había poco menos que despreciado, mirándole a sus ojos-cámara para prometerle que con él, John McCain, “the senator”, podría comprar la empresa en la que trabajaba y vivir feliz para siempre.
Y así, el humilde fontanero Joe pasó a la historia política de Norteamérica. Aunque, eso sí, el episodio al que McCain se refirió no resultó ser, a la sazón, muy ajustado a la realidad. Pero eso, a fin de cuentas, es lo de menos. Porque lo que le importaba a los republicanos, y antes a nuestro Mariano, no era ser fiel a la realidad, o la verdad (una cuestión menor…), sino ajustar la realidad a sus intereses partidistas, que no es exactamente lo mismo. Parafraseando un conocido axioma periodístico (que ojalá no se lo tomara nadie en serio…), populares y republicanos trataron de que en ningún caso “la realidad les estropeara una buena promesa electoral”.
Y he aquí el verdadero quid: los peores políticos, es decir, la clase más abundante, manipulan la realidad a su antojo con tal de, siquiera fugazmente, ganarse el apoyo de aquellas mentes más vulnerables a tal distorsión. Normalmente, gente de clase baja o media-baja. Por ello, la campaña republicana y sus adeptos han proferido todo tipo de invectivas acerca de su rival. Ante la insoportable idea de que un negro, profesor universitario, con ideas reformadoras, y con un historial biográfico de verdadero mérito, pudiera ganar las elecciones con relativa facilidad el próximo día 4, la maquinaria republicana ha publicitado todo un catálogo de mentiras sobre Obama: es negro, pero es “un árabe”; es una persona formada, pero es “amigo de terroristas”. Aquí en España, recuerda demasiado a todo tipo de exageraciones e imposturas similares que durante cuatro años estuvieron bombardeando a la opinión pública, y que todas ellas, al final, se han mostrado eminentemente falsas.
Rajoy trató de dar vida a la tierna y conmovedora figura de una niña española que, con él en el gobierno, viviría, como diría Mayor Oreja, plácida
mente, con oportunidades y recursos de todo tipo a su disposición. Así, sin entrar en más detalles, no vaya a ser que se descubra su verdadera esencia política, o peor aún, que en realidad no tiene política alguna más allá de la pura demagogia. McCain usó el mismo método en el debate y durante la campaña. Rajoy perdió las elecciones. McCain, con un poco de suerte, perderá las elecciones. Al fin y al cabo, alegra pensar que España y Estados Unidos no están tan a merced del populismo como buena parte de Latinoamérica y Asia. Aunque bueno, quizá no convenga hablar tan relajadamente…Al final, queridos lectores, quién sabe si tras el fracaso del “Senator McCain”, y una vez jubilado Don Mariano, puedan complementar sus insignes talentos para discernir si “Joe, the plumber” y “la niña de Rajoy” pudieran formar la familia perfecta. Con Sarah Palin de madre, claro, que eso de las familias monoparentales no se lleva.
[Ex Profeso vuelve a preguntar a sus lectores. Como siempre, encontrarán la nueva encuesta en la sección "Ex Profeso pregunta", que encontrarán en el menú de la derecha. Para cualquier comentario al respecto, utilícese el espacio para comentarios de este mismo artículo]









0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada