La cicatriz de esta ciudad sobrecoge.Improviso estas líneas casi al mismo tiempo que resuenan en el aire las campanas de la vieja y maltrecha torre de la antigua catedral, lo único que sigue en pie. Escucho el repique, y entonces entiendo que aquello es un acto de pequeña dignidad, un humilde desquite que vale para decirle al tiempo: sigo aquí, que no se te olvide.
Durante un rato, me he paseado por el lugar muy atento, sigilosamente, con tiento. Tengo un incomprensible miedo a romper algo. Y hay un silencio especial, no uno cualquiera. Es de esos que te permiten tomar el pulso a un lugar. El típico silencio que, si se rompe, es justo porque el sonido invasor tiene algo que decir. Aparece, precisamente, para que lo oigas. Aquí, de cuando en vez, silba el viento que se cuela entre algunos recovecos. Es la eterna quejumbre de las piedras ruinosas. Aquí las paredes lloran.
Más sonidos. Éste, completamente extravagante. Justo por encima de mi cabeza están pasando aviones comerciales. Y lo hacen con cierta frecuencia, y a no muchos centenares de metros. Con prismáticos sabría decir de qué compañía son.
No sé si la cosa me resulta totalmente obscena, en el estricto término de la palabra, “fuera de escena”, o, releyendo lo que acabo de escribir hace un momento, puede que, al fin y al cabo, aquí nada sea azaroso y todo porte significados. Porque, que justo aquí, justo aquí, siga zumbando el ruido de los aviones al pasar me parece un extraordinario sarcasmo de la madre Historia.
No sé qué más decir. Salvo que me alegro de que hoy no suelten bombas.
Unas notas en mi Moleskine.
Coventry, Inglaterra,
24 de Mayo de 2010.









2 comentarios:
Cielo Santo!
De lo mejorcito que cuelgas últimamente! Ahora, también te digo: si me pilla a mí allí... te saco diez folios por las dos caras, fijo. Ya me conoces. Envidia de la buena. Buen aporte ¿Tienes fotos?
Hola amigo! Gracias por tus palabras, pero no es para tanto. Tú y yo sabemos que en este registro eres el mejor.
Desgraciadamente, sólo tengo alguna foto que saqué con el móvil. Iba a poner un par, pero luego creí que no eran lo suficientemente decentes. Así que opté por una foto histórica.
El 17 de julio vuelvo allí. A ver si puedo sacar alguna imagen en condiciones.
Un abrazo, amigo. Mañana te veo.
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