miércoles, mayo 12, 2010

EL PLAN ANTICRISIS: COME Y CALLA

El “plan de ajuste” salido de los hornos de Moncloa-Ferraz aún rezuma el humillo a recién hecho. Aún no ha reposado. Pero la verdad, auguro que nadie iba a tener la suficiente paciencia para catarlo si no es a la primera y sin entrantes. Y muchas veces, el primer golpe de gusto es el que cuenta. Y en este caso, para no pocos, lo cocinado en Moncloa sabe a rancio, a viejo y caducado. Los ingredientes son los de siempre, y los aderezos, improvisados, no casan con el gusto de los comensales.

Parafraseando al Presidente, nuestros cocineros piden comprensión. Que han trabajado sobre la marcha, sí, pero "no improvisando", sino "dando respuestas" a los problemas que sobrevienen sin avisar. Y nos viene a decir el Presidente que no nos fijemos tanto en el sabor de las viandas, sino en su digestión, en cómo nos sentarán después, una vez engullidas. Pero quizá haya otro símil mejor, éste de médicos, no culinario: tómense ustedes la medicina por muy mal que les sepa, dice Zapatero, que al final, es bueno. Funciona. Si acaso, tápense la nariz para tragar.

El caso es que Zapatero ha cambiado el libro de recetas de un momento a otro, sin avisar. Quizá por recomendación efusiva (y especialmente persuasiva…) de algún colega de fogones. Alguno del otro lado del charco, dicen. Y cambia de librillo, parece, muy a su pesar. Dice nuestro Presidente que sería “insensato” no reconocer que el problema es "grave". Y entonces, a renglón seguido, nos preguntamos algunos: ¿se ha vuelto sensato Zapatero de un día para otro? ¿Reconoce, pues, el Presidente, que fue un insensato hasta ayer mismo? A lo mejor la insensatez va por barrios. Y por tiempos… Tiempos efímeros. Hace tres meses, los chefs monclovistas negaban la mayor: nuestra cocina es de gourmet, nada de cambios, decían. Sabemos lo que queremos. Nuestro sabor es auténtico.

Auguran algunos que el menú presentado hoy no termina aquí, que de momento sólo nos han servido los canapés. Muchos no quieren más, tiene empacho ya. Pero otros comensales, sobre todo la CEOE, eructan satisfechos y hacen sitio en sus buches para los platos fuertes, que esperan con hambre voraz afilando sus cuchillos. Otros, como el PP, protestan por todo, nunca estarán contentos. Salvo con su propia comida basura, receta neoliberal. Y los sindicatos mayoritarios, como siempre, tibios, mediocres y liberados de tener que amasarse todos los días el pan. Amagan con pedir la hoja de reclamaciones del restaurante, porque no esperaban este menú. Pero ya veremos.

Al final, digan lo que digan unos y otros, todos miran a los de siempre: a los que tienen que pagar la cuenta. A los que invitan. A nosotros, los trabajadores. Siempre asumiendo el coste dinerario y moral de un sistema que se cae a trozos, y que sólo medra salseado con la injusticia. Ah, es verdad, que no se nos olvide. Los menús, a partir de julio, serán más caros. Es que hay que pagar más IVA. Todo para que la cocina de Zapatero funcione a todo gas, y para que cuatro gordinflones interesados no nos bajen la calificación del restaurante. Nosotros, como sea, cinco tenedores. O para que la crítica gastronómica, entiéndase FMI, BCE etc. se deshaga en sabrosos elogios, valgan o no para algo.

El chef Zapatero hará lo que le pidan. Ya trabaja por encargo, y no por principios. Y eso me preocupa. Porque, amigos, cualquier día, si se lo piden, ustedes y yo acabaremos escaldados.

3 comentarios:

César Brito dijo...

Buenas:
Dos cosas a) me alegra ver que esto no está muerto y que, a pesar de todo, sigues escribiendo. (Hazlo más, es una buena vía de escape) b) respecto al post, me encanta el giro de estilo, respecto al tuyo habitual. ¿Fué algo improvisado, como Zapatero o lo venías masticando de tiempo? Me gusta, me gusta. Sigue investigando en esta línea. Enhorabuena y un fuerte abrazo

helio dijo...

De los brotes verdes y del comienzo de la recuperacin a bombo y platillo de hace unos días¨, pasamos a este tijeretazo a los sueldos de los sufridos funcionarios, muchisimos son mileuristas, que hacen cábalas para llegar a fin de mes.
No importa, este personaje, se mueve por impulsos, en mi opinion, vive en otro mundo, visperas de elecciones ofrece 400 € y cheque bebe, cuando se ve desbordado, lo quita, nos sube el iva, le recorta el sueldo a los funcionarios y se queda tan ancho.
Y lo que nos quedará por ver.

Aitor Lourido dijo...

Amigos, gracias por soportar mis verborreas de nuevo.

Querido Brito: Intento reflotar el blog, efectivamente. Es una herramienta que vale para más de lo que parece. Y sobre lo del cambio de estilo, bueno, mezcla improvisado, mezcla no. Hace algún tiempecito que decidí explorar una vía un poco más literaria. En culquier caso, me alegra que te guste. Valoro especialmente tu juicio, porque creo que en este campo puedes darme varias lecciones.

Helio: Nos queda mucho por ver, es verdad. Este menú es de degustación, largo y variado. Lo iremos analizando (y me temo que criticando) desde aquí.

Un cálido abrazo a ambos.