miércoles, julio 08, 2009

CARTAS: REPENSANDO EL PERIODISMO

Ex Profeso publica los extractos de un intercambio epistolar entre dos periodistas: el editor de este sitio, y un amigo personal y del oficio. Son líneas sinceras que reflejan pensamientos que se produjeron paralelamente a la vorágine informativa desatada el pasado día 25 junio con la muerte de Michael Jackson. Ex Profeso las considera lo suficientemente interesantes como para compartirlas con sus lectores.
(…) me parece interesante ver lo rápido que va todo... Cómo la humanidad entera conoce una noticia en tiempo récord... Y cómo, incluso, una página web, tirando a "cutre", es la primera en dar la noticia y servir de fuente para todos los demás. Internet, fue más rápido. Twitter, Facebook, y demás redes, corrieron más que nosotros, los periodistas.
En realidad, me da un poco de miedo comprobar esto. No por el hecho en sí de que la información fluya fácil y se “democratice”... Sino porque ya no tiene ese “filtro” profesional y honesto que deberíamos darle los profesionales de eso que llaman (¿o llamaban?) periodismo... Sí, una página web, “cutre”, ganó la partida. Lo anunció antes y acertó. Era verdad. Amigo, las fuentes ya no sólo las tenemos los periodistas. Ya no tenemos el monopolio de “saber” antes que nadie y “contar” antes que nadie. Creo que eso ya se ha terminado. Sólo nos queda aceptarlo.
Recalco: no es que de antemano este cambio de modelo informativo me parezca mal, honestamente. Todavía hay que ver cómo evoluciona. Pero es que no tengo muy claro si este sistema va a ser mejor o no... La información puede ser compartida (de hecho se comparte más que nunca), puede correr mucho (y lo hace como jamás en la Historia)... Pero, ¿ya nadie la “controla”? ¿Nadie, de verdad, va a sentarse a tamizar (honestamente, por supuesto), a filtrar, a profesionalizar? ¿A poner un poco de sentido común, sangre fría, un punto de experiencia, un punto de saber contar...? Si nos fijamos, la confirmación, la de verdad, de la muerte de MJ llegó cuando llegó: un buen rato después de que medio mundo ya diera la noticia por hecha. Que estaba hecha, es cierto... Pero, ¿y si llega a ser que no? ¿Entonces qué? ¿Aceptamos simplemente que la vorágine nos engulló y nos quedamos tan anchos? ¿Lo desmentimos tan rápido como lo dimos por cierto? Claro, y cuanto antes, no vaya a ser que el vecino lo desmienta antes que nososotros… (…)

Aitor Lourido, periodista.

(…) Llevo tiempo experimentando cierta sensación de vértigo al comprobar que no podemos competir con las nuevas tecnologías, ni en velocidad ni en versatilidad. Por desgracia, los responsables de una gran cantidad de medios de comunicación tradicionales tratan de acercarse a la velocidad de reacción de cualquier página web de aficionado, que sólo tiene que hacer de difusor, de altavoz, sin importar el qué, el por qué y el cómo (entre otros).

En esa vorágine, en esa huída hacia adelante, atropellamos o soslayamos justo lo que nos diferencia de cualquier ciudadano: los conocimientos específicos, la forma de tratar la información que llega, el trato directo con la fuente (cuando es posible)... A pesar de todo, tienes razón en lo que comentas: ya no tenemos el monopolio. Y no se trata de haberlo perdido y de recuperarlo, eso ya no será posible. Se trata de que a nadie le importa (creo que no lo suficiente) la calidad de la información.

El reverso tenebroso de la gratuidad y democratización que ha traído la red es que esa calidad carece de importancia para el gran público. No importa si algo es verdad o no: como lo consigo al instante y gratis, no me paro a pensar si lo que me están contando puede ser verdad o no. Todos hemos olvidado (los periodistas los primeros, por desgracia) la máxima de la confirmación de un extremo noticioso. El tiempo que pierdo en comprobar, analizar, contextualizar y publicar es justo el tiempo que usa mi rival para ponerse por delante de mí saltándose esos pasos. Eso en el caso de que compitas con un medio. No te digo nada si el "competidor" es un ama de casa que se aburre, o una jovencita que lo único que quiere y necesita es un instante de fama, un aumento de visitas en su blog o muchos amigos en su Facebook.

Puede que muchos entendidos nos traten de llevar la contraria, que será cuando yo responda "Entonces, ¿por qué la Wikipedia es la primera fuente de consulta, muy por encima de otras fuentes clásicas?" Pocos se paran a pensar en lo que es y cómo se construye la Wikipedia (El diario el País publicaba algo interesante al respecto hace unos días). (…) El modelo está cambiando, las empresas están cambiando; las referencias, los modos de trabajo y relación. Todo está cambiando a más velocidad y con más gravedad de lo que somos capaces de asimilar.

Cuando el barco se hunde no me paro a pensar si es porque hay una vía de agua o porque el barco está mal construido. Sólo sé que me ahogo y que las ratas, que son listas, abandonan también la nave, nadan más rápido que yo. Siempre dices que el periodismo pervivirá, que siempre se necesitará un punto de vista profesional, frío y de calidad. Ojalá. Yo llevo tiempo dudándolo porque me demuestran a diario que los máximos responsables de medios, los políticos, la sociedad no quiere esos puntos de vista, no nos quieren, Aitor. Sólo necesitan "máquinas" jóvenes sin ideales, sin inquietud, listas para dar 20 al precio de 5, con la boquita cerrada y la cabeza gacha. Prefieren ratas que naden rápido a ingenieros que construyan mejores barcos (…).

César Brito, periodista.