lunes, marzo 26, 2007
viernes, marzo 23, 2007
INVESTIGANDO CONSPIRACIONES: ¿UNA METÁFORA DEL 11-M?
[Ensayo sobre la lucidez, José Saramago]
martes, marzo 13, 2007
EL PARTIDO DE LA INFAMIA
Más de dos millones de personas de bien, normales y militantes del sentido común se manifestaron el pasado sábado en la capital de España según
Si bien, tal versión de los acontecimientos, sostenida fanáticamente por la ultraderecha de nuestro país, resulta absolutamente infame. El Partido Popular, definitivamente deslegitimado para participar en la democracia, agita a sus masas, enardeciéndolas debidamente con consignas rayanas a lo delictivo y con las mentiras más mayúsculas, para tratar de inestabilizar lo máximo posible al Estado de Derecho. Esto no deja de ser, por supuesto, el resultado de una enorme carencia existente en el seno del propio partido: un programa político que pudiera prestarles alguna esperanza de volver a
Las mentiras vertidas en las últimas semanas, que caldeaban el ambiente de cara a la masiva manifestación, han sido un cúmulo de despropósitos de imposible mensura. Convendría aclarar, por si a alguno de los cientos de miles de jubilados que acudieron engañados y manipulados a la convocatoria en auxilio de la patria todavía conservan un mínimo de raciocinio y capacidad de escucha, que el Gobierno de su, de repente, idolatrada nación, no ha excarcelado a de Juana Chaos ni puesto en libertad a ningún terrorista de ETA. Como tampoco ha habido acercamiento ni reagrupación de presos. Y por supuesto, nadie del actual Gobierno ha perdonado a de Juana sus veinticinco asesinatos y le ha librado de cumplir condena por ello. Nada de esto es cierto, por mucho que la oposición no se haya cansado de repetirlo hasta el hastío. De Juana Chaos ya cumplió condena por esos veinticinco asesinatos, aun siendo su descargo (dieciocho años) paupérrimo en comparación con sus crímenes. Pero el Gobierno no tiene la culpa de los beneficios penitenciarios que le reporta, todavía hoy, algunas cláusulas del trasnochado Código Penal de 1973. Por otra parte, el proceso judicial abierto sobre el terrorista por las amenazas vertidas sobre algunos funcionarios de prisiones, y sobre el que ya hay sentencia firme, no da pie a la colección de disparates y temeridades esputadas por los exaltados ultraderechistas populares. La huelga de hambre puesta en marcha por de Juana Chaos ha servido de arma arrojadiza, más que al propio interesado, al propio Partido Popular para verter sobre el Gobierno todo tipo de comentarios irregulares. Las condiciones infrahumanas del preso obligaban al Estado de Derecho a no permitir su muerte (legal y éticamente). Los Tribunales primero, e Instituciones Penitenciarias (dependiente del Ejecutivo) después, decidieron mantener al reo con vida en un hospital, pues en una celda los cuidados hubieran sido imposibles. Pero el reo siguió y sigue cumpliendo condena. Por supuesto, todo ajustado a
Así pues, la manifestación, tal y como se había planteado (“no más cesiones a ETA”), no tenía razón de ser. Eso sí, volvió a dejar imágenes verdaderamente desagradables. La rojigualda tiñó de nuevo las calles de Madrid, atronadas luego por un poderoso ¡Viva España! bramado por Rajoy para cerrar su altisonante perorata para júbilo de sus ignorantes súbditos, embutidos en banderas formato sábana (quién sabe si es ésta su verdadera utilidad) y tocados con todo tipo de patrióticos complementos y detalles prêt à porter. Pero lo verdaderamente triste y vergonzante pasó por la utilización de la canción del grupo Jarcha, Libertad sin ira, y del lazo azul, en su día ideado por Gesto por
Su mismo protagonista tuvo la flaqueza moral de acudir, al día siguiente, a la inauguración del monumento en memoria de las víctimas del atentado del 11 de marzo del 2004. El Partido Popular, que considera a los afectados del 11-M de segunda categoría, y que, durante meses, ha intentado sembrar la duda sobre la labor judicial, no debería haber manchado el acto con su presencia. El Partido Popular, dirigentes y afiliados, ex portavoces y ex presidentes, periodistas adoctrinados y demás colectivos simpatizantes, han suscrito, todos ellos, en relación con el 11-M, las mayores infamias de las que la democracia española ha sido nunca presente. Baste repasar la hemeroteca para abundar en ello. Aún así, y para recordar la postura del Partido Popular respecto al 11-M, y pocos días antes de la inauguración del monumento, Miguel Ángel Rodríguez, ex portavoz de uno de los Gobiernos de Jose María Aznar, perteneciente ahora a la cúpula dirigente de
El problema que la democracia española tiene con el Partido Popular se acrecienta cada día que pasa. Y es que, cuando un partido decide, voluntariamente, abandonar la política democrática, el discurso, el argumento, para dedicarse al bombardeo, totalmente maniqueo, de mensajes cargados de manipulación y demagogia, la salud de cualquier democracia se tambalea. Y las soluciones son complicadas. Solamente un castigo electoral ejemplar podría provocar el cisma necesario dentro del Partido Popular para que se suavizaran los planteamientos y, sobre todo, las formas. De lo contrario, la corriente más extremista de los populares podría verse reforzada y la estrategia implementada durante estos últimos tres años sobrevalorada. Pero mientras tal crisis y posterior revolución del PP no se produzca, nuestro sistema democrático, todavía adolescente, reconozcámoslo, seguirá sufriendo agudamente de una acritud prácticamente insoportable.
miércoles, marzo 07, 2007
LA REBELIÓN DE LOS VIEJOS
Claro está, la desazón y la indignación entre la opinión pública alemana se ha repartido a partes iguales, provocando una extraordinaria polémica y encendidos debates. Los más crédulos se llevan las manos a la cabeza, asustados, pensando en la que se les viene encima. Los más escépticos, como siempre, consideran que no va más allá de un documental de ficción y que no vale más que lo que da de sí el correveidile que genera. Los agraviados consideran la cinta un ejercicio intolerable de demagogia y una colección de elucubraciones desbordantes de sinsentido. Efectivamente, es probable que el documental contenga dosis de todas las teorías planteadas, sin embargo, quizás convenga advertir a los seguidores de esta última que, con los datos en la mano, su postura es la menos sostenible de todas.
Y el problema no hace más que crecer en sus magnitudes y, a la vez, en sus paradojas. El estado de bienestar alcanzado por algunos países ha traído consigo una mejora sustancial de la calidad de vida, de la sanidad y de la educación. Además, los avances científicos, aplicados a cualquier ámbito imaginable, provocan el alargamiento de la existencia, aumentando los índices de esperanza de vida. Así pues, inevitablemente, cada vez son más los ancianos a los que cuidar y proteger. Lo cual, sin ninguna duda, bien merece nuestra congratulación. Sin embargo, esto parece haberse transformado en un problema de proporciones que se atisban, para algunos, catastróficas. El aumento de las personas “improductivas” y el descenso de las potencialmente activas (descenso de la natalidad) suponen serios contratiempos para las economías: el descenso de los cotizantes y el aumento de los dependientes provocará el colapso.
Las noticias y advertencias lanzadas desde hace dos décadas respecto al problema del envejecimiento de la especie se pierden todavía en el limbo de los anecdotarios o, en su defecto, son interpretadas como desvaríos pseudocientíficos de un puñado de apocalípticos. Mas soslayar el problema no hará que éste desaparezca. La rebelión de los viejos, más que como un mero ejercicio de fabulación, puede entenderse como una reflexión (más o menos aderezada de amarillismo) que pone en solfa los huidizos planteamientos de una sociedad que tiende, por inercia, a oscurecer aquello que la perturba o incomoda.











