La bofetada judicial que ha supuesto, para el Partido Popular, el cierre definitivo del proceso contra los asesinos del 11M, no parece haber conmovido las mejillas de los líderes del principal partido en la oposición; tampoco las de su área de influencia más incendiaria, que parece ser monotemática y unidireccional. Para evitar el hundimiento sin remedio de la nave pepera, los otrora destapadores de conspiraciones y tramas ocultas, necesitan clavos ardiendo a los que aferrarse. Y han visto, en la política exterior de Rodríguez Zapatero y en la reciente visita de los Reyes españoles a Ceuta y Melilla, una oportunidad inmejorable para correr centenares de velos tupidos sobre la inmundicia doméstica, mientras reafirman, a voz en grito y con la banderita enhiesta, una españolidad sólida y sin fisuras de puertas afuera, al mismo tiempo que advierten del debilitamiento de la posición española en el teatro internacional. España se rompe, sí, pero menos que antes. Y sólo allende nuestras fronteras.
La irrupción – para muchos efectista – de Nicolas Sarkozy en el incidente que tenía retenidas en Chad a cuatro azafatas españolas de la compañía aérea Girjet, además de a tres periodistas franceses, ha sido el pistoletazo de salida para las huestes de Génova, que se han apresurado en tachar al Presidente de “tibio” en cuestiones de política exterior. El ex presiden
te Aznar incluso ha asegurado sentirse “avergonzado como español” ante la pasividad de ZP en Chad. Poco le importan a Aznar y sus acólitos que la República de Chad fuera hasta 1960 una colonia francesa, que se hable mayoritariamente el francés, además del árabe, y que el apellido del actual presidente de Chad sea Déby. Los súbditos del PP también parecen olvidar el gusto de "Sarko" por los golpes de efecto, máxime cuando pueden valerle como herramienta multiusos en su propia casa. Para aplacar los combativos, enardecidos y patrióticos corazones de la cohorte genovesa, ZP tendría que haber enviado a la Legión en peso para liberar a las azafatas, a los periodistas, a los falsos huerfanitos, a sus papás y, ya puestos, iniciar un proceso de reconquista ¡¡Chad y cierra España!!.
Quizás convendría recordar que, en asuntos de diplomacia y política exterior, las cosas no responden a términos de sota, caballo y rey. En estos casos hay que andar con pies de plomo y mucha delicadeza, ya que los equilibrios son siempre difíciles. Cuando juegas fuera de casa, no conviene meter la cuchara en un plato que no es el tuyo. Y sería de ilusos – o de malintencionados – pensar que en Moncloa se desconocían las iniciativas del presidente francés, que no ha existido el más mínimo grado de colaboración entre ambos países o que Sarkozy actúa así con Zapatero por puro interés filantrópico. Diplomacia es sinónimo de mano izquierda, y no de actuaciones impulsivas. Y eso no parece entrar en la cabeza de algunos de nuestros políticos.
Otra cosa es que la visita del Jefe del Estado a Ceuta y Melilla se celebre en el mejor momento posible, o que el ministro Moratinos esté siempre donde y como se le necesita. No obstante, tanta enseña nacional, ondeando al viento cálido las ciudades autónomas es gasolina suficiente para mantener en funcionamiento durante mucho tiempo la maquinaria de los salvadores de la Patria sin los que estaríamos perdidos.
Fdo. Bertuccio
El Faro de Alejandría









2 comentarios:
Gracias, Bertuccio, por tu nueva aportación. Estupenda, como siempre.
Aunque he de decirte que discrepo en parte con tu postura. Creo que el gobierno merece una mayor reprimenda por nuestra parte. Ha sido, ciertamente, una mala jugada diplomática para España y una jugada maestra para Sarko. No puede ser que el vecino, que en el fondo tanto nos desprecia, nos deje a nuestros ciudadanos a la puerta de casa, sanitos y a salvo, aparentemente gratis et amore, y nosotros nos quedemos con cara de pazguato.
Ha sido como cuando un padre abre puerta y es el vecino con el hijo del primero, porque le ha pillado haciendo el gamberro por ahí. El padre se queda con cara de idiota. La misma que tengo yo ahora. El cuerpo diplomático de mi país ha hecho el ridículo, pues no ha movido un dedo por sus "hijos" y ha sido el vecino el que nos ha sacado las castañas del fuego.
Por muchas excusas que se quieran poner... ¿es que España no tiene más argumentos diplomáticos que la pasividad y el "a ver qué pasa"? De acuerdo que Francia tiene mayor peso diplomático en Chad (y en una enorme parte de Africa) que nosotros. Pero no puede consentirse que ayer fuera el primer día que ZP se dignara a llamar y hablar directamente con el presidente chadiano y que, durante toda la crisis, ni el ministro, ni el secretario de estado, ni el subsecretario haya viajado hasta allí. Ni siquiera a un país vecino.
En fin, que creo que esta vez no se ha hecho nada y hemos pintado un buen ridículo.
Lo que demuestra lo poco que pesa España en el mundo y lo mediocre que demuestra ser, en ocasiones, nuestro cuerpo diplomático con un ministro a la cabeza que lleva tres años y medio dando la sensación de ser un enorme y gran pelele.
Pues yo, qué queréis que os diga... estoy un poquillo harto de esta necesidad de de la plebe por "líderes carismáticos", "hombres duros" (firmes, los llaman)y cosas así. Lo digo por Sarkozy y su "regeneración moral" y su aire de mesías salvador. Me acojonan todos estos (con perdón) que "saben lo que necesitamos", "lo hacen por nuestro bien", etc. Y no lo digo en concreto por lo de Chad, pero a raíz de esta noticia han salido unos cuantos palmeros en la radio alabando no sus dotes de gestión (que sin duda las tiene) sino su enorme personalidad...
Ay que esto me recuerda otros tiempos
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