jueves, junio 28, 2007

METAFÓRICAMENTE INCORRECTO


Nuevo atentado, intolerable y repulsivo, contra la imagen pública de una política de primer nivel. Angela Merkel, Canciller alemana por méritos propios y una de las figuras políticas actuales que goza de mayor aceptación internacional, sigue enfrentándose, desde que se consumó su meteórico ascenso a la jefatura del gobierno germano, al que de momento ha sido, reconozcámoslo sin ambages ni miramientos, el mayor de sus enemigos políticos: el condenable machismo. Nueva mancha que se añade al currículum político de Merkel, que no es la primera vez que ha de superar, con enormes dosis de firmeza y serenidad (lo cual, por otra parte, la enaltece moralmente), semejante despropósito, perpetrado únicamente con el objetivo de desgastar violentamente su proyección pública con las peores artes de las que el hombre ha sido, muchas veces, hacedor y cómplice.


El semanario polaco Wprost publicaba hace unos días la portada que encabeza el presente artículo, presidida por el titular que sigue: “La matrona de Europa”. Así pues, para algunos, la polémica suscitada en la reciente Cumbre europea por las intransigentes e insostenibles posturas defendidas por el gobierno polaco, a las que se oponía poderosamente Angela Merkel, líder absoluta de la UE desde que asumió su mandato de turno hace seis meses, queda reducida a la deleznable metáfora de la que ha sido testigo el mundo entero. Evidentemente, como no podía ser de otra manera, pronto se han elevado las consabidas condenas y protestas “de gabinete” por parte las distintas naciones europeas, pero éstas no han llegado, ni de lejos, al fondo de la cuestión, quedando relegadas al mero desquite público que dictan las encorsetadas normas de la diplomacia internacional, que no entienden ni asimilan, como se comprueba caso tras caso, el concepto de perspectiva de género. La cuestión no pasa, solamente, por el “mal gusto” desplegado por los periodistas polacos que idearon la portada. Ni tampoco por el dudoso matiz humorístico con el que algunos han querido endulzar el deprimente episodio. La sátira política y el buen periodismo no toleran lo publicado por Wprost. La libertad de expresión nunca puede amparar ataques que violenten la integridad moral de una persona, y menos todavía cuando dicha afrenta enclava sus principios en una de las más viejas y abominables prácticas discriminatorias: la de género. Porque, para aquellos que lo duden, el hecho de que Angela Merkel sea mujer ha sido absolutamente determinante para la publicación de la polémica imagen. La concepción patriarcal y machista que habita en el subconsciente humano (masculino y femenino), y que todavía condiciona nuestras actitudes y comportamientos hasta unos límites que algunos se niegan a reconocer, ha aportado a los periodistas polacos la valentía y las motivaciones suficientes como para entender que la publicación de tal portada quedaría, al final, ostensiblemente impune, sobre todo si la comparamos con el hipotético caso de que el sujeto a denigrar fuera un hombre. ¿Cabe imaginarse, acaso, idéntico despliegue de osadía contra Tony Blair o Nicolás Sarkozy? Y sin recurrir a la figuración, ¿se recuerda desprecio semejante hacia alguna eminencia política masculina de primer nivel, ideada además por un medio de comunicación profesional y de tirada nacional?


Aún queda camino por recorrer para que nuestras sociedades se acostumbren a ser lideradas por mujeres, acepten inexorablemente que merecen respeto equivalente al brindado a los hombres y abandonen para siempre prácticas injustas e inmorales como la del caso descrito. Merkel se recuperará del ataque recibido y su buen hacer político no se verá empañado por el triste incidente. Suele pasar en la política: arrecian tormentas pasajeras que luego se desvanecen sin más rastro. Pero, precisamente, éste es el peligro. O se alza enérgicamente la voz ante esta violencia machista (pues ésta no sólo puede ser física, en contra de lo que muchos creen), o se corre el riesgo de que el caso se repita de nuevo en el futuro, atentándose contra los derechos de la mujer, y quedando exculpados sus agresores porque la sociedad no ha sabido reconocerlos como tales.

9 comentarios:

landeans dijo...

Vale, estoy de acuerdo contigo: nadie se habría atrevido si en lugar de Angela se llamase Angel. Pero, y por aquello de polemizar... ¿qué habría sucedido de atreverse? ¿Qué pasaría si un hombre se ve sometido a tan grave falta de respeto? ¿Nos escandalizaríamos tanto? ¿Nos parecería que tenemos que salir al estrado y, cual Quijotes, lanza en ristre, defenderlo?
Por supuesto, mientras se produzcan ataques contra cualquier mujer, el Quijote que habita en mí las defenderá, pero eso me lleva a pensar que el caballero manchego segrega por razón de sexo a sus defendidos. Miemtras no esperemos a que una dama -pudiendo- se defienda por sí misma o que, elegantemente, calle y desprecie a los mastuerzos que la atacan, estaremos cayendo en la trampa de la discriminación sexual.
En cualquier caso, siempre harán falta Quijotes, pues las causas son muchos y los valedores, pocos.
A cuidarse.

Juan dijo...

Hola,

Estoy de acuerdo contigo en que lo sucedido es un agravio. No obstante, no tengo claro si es por ser mujer o por su puesto político. Es decir, si no fuese mujer no tendría sentido, claro, pero probablemente sea una crítica más fundada por la posición que ella ocupa, y aprovechando que es mujer han puesto eso y ya está. En todo caso, la crítica infundada me resulta despreciable. Es la ponzoña de la vida política de una nación. Y no hay que olvidar que sus principales maestros son los 'políticos'.
También me gustaría resaltar que hay muchos motivos de crítica fundada que achacar a Merkel. El último -y a mi juicio indiscutible- es la privatización de parte del sistema de ferrocarril alemán. Sus 40.000 Km de infraestructuras fueron construídos a lo largo de muchos años con el dinero del Estado y, por ende, de todos los ciudadanos de ese país. El poner los beneficios que esto produce a diposición de una empresa privada, aún manteniendo el Estado la propiedad de la infraestructura, es un robo a todos los ciudadanos de ese país y un insulto al sentido común a mi juicio imperdonable.

Saludos y mucha suerte,

PD: Ya me dirás a que hora estás en antena para escucharte.

Aitor Lourido dijo...

gracias a ambos por vuestros comentarios:

bueno, creo que en la esencia de lo dispuesto en el post estamos todos de acuerdo: la portada es zafia, desagradable.

landeans: claro que sería una agravio igual de reprochable si el protagonista de la portada fuera Angel Merkel, y no Angela. Y sería de justicia salir a la palestra pública y denunciarlo, en mismo modo y forma que lo escrito en el post. Y por supuesto, no veo discriminación en niguno de ambos casos. Se trata de denunciar el agravio en cualquier circunstancia. Pero, en el cado de la discriminación por razón de género, y utilizando además la perspectiva de género, es absolutamente indiscutible que el blanco de estos ataques son las mujeres. En nuestro mundo, no existe, por el momento, discriminaciónn de género hacia los hombres.
Y sí, son las mujeres las primeras que deberían denunciar tales casos. Pero el significado simbólico en el caso de que la denuncia venga del hombre es superior. No en vano, somos los que nos hemos venido beneficiando del machismo y del patriarcado durante miles de años.

juan: como veo que no tienes claro "si es por ser mujer o por su puesto político", lo que acabo de escribir es válido para ti también. Y, si me permites la indiscreta falta de modestia, me autocitaré: "Porque, para aquellos que lo duden, el hecho de que Angela Merkel sea mujer ha sido absolutamente determinante para la publicación de la polémica imagen". Es cierto que lo que "denuncia" la imagen de la portada es un conflicto político, pero la concepción y forma de la portada es la que es porque el blanco de la crítica es una mujer.
Sobre privatizaciones y demás, no es éste el foro de debate. Pero muestro mi acuerdo sobre lo que dices.

gracias a los dos por participar y aportar vuestras consideraciones. espero veros por aquí más veces.

una abrazo a ambos.

Aitor Lourido dijo...

P.D: Juan, podrás escucharme en el programa de Julio César Iglesias, El Navegador, de lunes a viernes y durante la primera hora de la emisión, de 18 a 19 de la tarde, sobre todo al principio. En RNE 1 (la principal).

María Elvira Jardón Rodríguez dijo...

Hola Aitor, ya hacía tiempo que no me dejaba caer por vuestros blogs ni por el mío, pero bueno, aquí estamos. He decidido hacerme constante con mi blog y ya están publicadas las razones.

Felicidades atrasadas por el cumpleaños de tu blog. He de decirte que me parece realmente bueno y sólo queria animarte, aunque no lo necesites, a que sigas escribiendo así. Si ahora estás a este nivel, no quiero saber lo bien que lo harás dentro de unos años.
Un beso

Aitor Lourido dijo...

hola Elvira:

gracias por tus amables comentarios, son muy estimuladores. Y aquí siempre serás bienvenida.

Bueno, últimamente tengo el blog un poco abandonado. Ya sabes, dedico mis esfuerzos a "navegar"...

Un abrazo, nos vemos.

Jesús López dijo...

Lo único que tengo claro hoy en día es que en españa hubieran censurado la edición...

Aitor Lourido Rodríguez dijo...

Hola Jesús:

Bueno, no lo sé. Pero lo cierto es que últimamente no hemos andado muy acertados con eso de secuestrar publicaciones...

En muy pocas ocasiones se justifica, con la ley en la mano (incluida la ley del sentido común), la censura. Incluso creo que en este caso la censura sería un acto verdaderamente execrable. Lo que no quita, por supuesto, que la crítica recaiga sobre sus autores con toda su voracidad. Al fin y al cabo, por muy zafia que nos parezca la viñeta, no se ha cometido delito. Salvo el del mal gusto.

Un abrazo

Jesús López dijo...

Eso es!